
Y murió triste y muy preocupado por mí.
Y me quedé sin papá y sin poder ayudarlo, pensé.
Y lo extraño.
Manuel me acompañó hoy al cementerio.
Pensé, qué ironía. Antes, mi papá consumista
llegaba en las tardes todos los catorces
de febrero, con unas flores enormes y otras
discretas. Las enormes eran para mamá
y las discretas era para mí.
Ahora, yo le llevé flores.
La diferencia está en que no me las recibió.
Ni los brazos abiertos le ví.
Se las pusimos Manuel y yo en un florero de marmol,
con poca agua y mucha tristeza.
MI papá murió...hace cuatro meses.
Éste es mi papá. Rogelio.

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