martes, 23 de diciembre de 2008

Perdí la cuenta de los días...



No sé en realidad cuántos días van, dice que dos meses...o ya casi tres.

La verdad no sé, sólo sé que me siento peor cada día.
Lo peor no es enterrar a los muertos, ni velarlos...ni soportar tu llanto corriendo por dentro de ti en lugar de por fuera, como comúnmente debe ser.
Lo peor es cuando pasan los días y ves que de verdad ya no hay nadie, que esa despedida fugaz y adornada con familiares y amigos que vinieron a soportar contigo esta pérdida ahora se transforma en una ausencia total...no hay ser querido...al menos no aquel que dejaste bajo la tierra...y quién sabe qué habrá ahora para él.

Cuando le cuento esto a alguien, todos dicen que mi papá está en un lugar mejor, que ahora no sufre, que no le duele nada y no sé qué seudo.consuelos más.


La verdad yo no sé dónde esté, sólo sé que no está acá, que no me abraza ni me besar, ni suspicazmente me dice que soy una cínica.

Ya no quiero pasar navidades ninguna. NI quiero nada. Sölo lo quiero a él.

Quiero que no se muera, quiero que reviva...quiero puras imposibles cosas.

Quiero mejor alcanzarlo ya. Él prometió estar cerca siempre...quedarse en casa....pero nosotros ya nunca lo vemos...y mucho lo echamos de menos.


Papá, si te das un rol por acá...ven a visitarnos a casa...a darnos nuestro abrazo...



:(


Lao.

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