
Si asì tenìa que ser y yo tenìa que irme por la puerta de atràs,agachada y con mis cosas en una bolsa de hule, mis intestinoshechos nudos y las manos sudorosas acompañadas de un parde ojos aguados. Està bien, me voy.Corrì como si hubiera robado algo. Cuando yo fui la corrida.Me detuve despuès, cansada, en una ciudad desconocida, frìa y limpia. Y abracè a un àrbol, era lo màs cercano a vida que habìa en tal lugar y lo lamì y lo hice mìo. Le pedì que nunca se fuera y no contestò nada.
Un dìa me mordiò la boca la desesperaciòn y regresè a buscar lo que habìa sido mìo. Entrè por la puerta de adelante y la casa ya no era casa, era una cantina sugerida por viciosos de la colonia y saboteada por prostitutas demasiado baratas que tenìan hijos llorando y murièndose de hambre en sus tejados...
Y ya no habìa nada parecido a lo que era mìo. Salì corriendo por la ùnica puerta que habìa, escuchando mientras parlas de borrachos alucinando mujeres divinas que habìan dejado con hijos en otro pueblo cercano, y las prostitutas quejàndose de la gonorrea y del olor a humedad de los cuartos, los hombres precoces y la osadìa de los maridos al llegar tarde a casa...oliendo a vino, tabaco y a otras vaginas.
Volvì a buscar en el lugar frìo aquèl a lo màs parecido a la vida que tiempo atràs me invitò caminar sobre su piel hùmeda y bailar al compàs que sus hojas caìan en Otoño.Y para variar ya no estaba....maquinitas con motores modernos le habìa derrumbado y convertido en un barato librero que meses despuès estarìa en el cuarto de un joven que tiene todo menos libros...
Y asì, la vida llena de puras pèrdidas y yo sin poderme perder.Sucede que lo que creo que es mìo quiere que me vaya y a lo que encuentro y creo que soy suya se lo vienen a llevar.Perdòn pero...Què pendejada!
Lao.
.procurando.

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