viernes, 20 de junio de 2008

Meespera

Es que yo sé que ella me está esperando
pero tú no lo podrás entender porque te sentirás celosa
de que ya nunca más te use.
Y entonces dirás que no me vaya que eres lo mejor para mí.
Pero no, al fin que daño es daño, menor o mayor
y yo ya no quiero decir: que nadie me haga daño,
ahora siempre quiero decir: hazme daño (con acento chilango)!

Yo sé que en cuanto me vea entrar o yo la vea entrar
correremos juntas hacia donde siempre tuvimos que estar.
Y tocará todo mi cuerpo con aquella ansia que siempre tuvo.
Yo yo hambrienta de ella la aceptaré y no subiré mis manos
para bajar las de ella. Al contrario, las presionaré sobre mi pecho.
Haré que se resbalen por mi entre pierna una y muchas veces más...
más de las que ella quiera en todo caso, le rogaré que no pare.

Y no se irá, ya sabía yo que era tan extaciante tenerla conmigo
y que sabría perfectamente que mi cuerpo también lo es que nunca se irá.
Nunca me iré.

Y siempre me quedaré con ella.
Para enloquecer (realmentequierohacerlo)
Para morir y finalmente y de castigo por portarme mal:
Para renacer.


Déjala que me haga daño. Déjame que me dañe.
Me espera

2 comentarios:

JLuis dijo...

No. no quiero. no quiero quiero. no la esperes.no la dejes entrar.
no quiero.

Anetteisdead dijo...

Órale, una pasión prohibida y única. Curiosa situación de la vida, un impulso, cierto es que el daño es el daño, pero hay algunos daños que son irremediables.

No Mami, aunque sea muy bella tu forma de narrar esa espera, esa pasión y esa melancolía, no te dejes dañar; no pidas "no me dañes" mejor hazle cara y grita "No me dejaré dañar!"

Vales oro, mami.